Salud mental en adolescentes: cuándo deben preocuparse los padres
La adolescencia es una etapa de grandes cambios de humor, y como padre o madre puede ser difícil saber qué es parte normal del crecimiento y qué es una señal de alerta. Este artículo le ayudará a reconocer cuándo la conducta de su hijo o hija podría requerir atención profesional. Como enfermero especialista en psiquiatría de práctica avanzada (PMHNP) que atiende a adolescentes y familias en español en Maryland, mi meta es ayudarle a identificar los problemas a tiempo y actuar con confianza.
Cambios normales vs. señales de alarma
Es normal que los adolescentes tengan cambios de humor, busquen más independencia y pasen tiempo con amigos en lugar de la familia. La tristeza breve y el estrés pasajero son comunes y, en la mayoría de los casos, no requieren atención de un especialista (Thapar et al., Lancet, 2022).
La preocupación aumenta cuando los síntomas son intensos, persistentes (duran semanas) y afectan el funcionamiento del adolescente en la escuela, en casa o con sus amistades (American Academy of Pediatrics, Bright Futures).
La depresión no siempre se ve como tristeza
Un punto clave que muchos padres desconocen: en los adolescentes, la depresión con frecuencia se manifiesta como irritabilidad, enojo o aburrimiento constante, no solo como tristeza (Miller y Campo, New England Journal of Medicine, 2021; American Academy of Pediatrics, Bright Futures). Otras señales de depresión incluyen:
Cambios en el sueño (dormir mucho o muy poco)
Cambios en el apetito o el peso
Pérdida de energía o fatiga
Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba
Alejarse de amigos y familia
Bajo rendimiento o problemas escolares nuevos
Sentimientos de inutilidad o culpa
En adolescentes, los cambios en el sueño, la energía y el apetito son especialmente frecuentes, por lo que vale la pena prestarles atención (Miller y Campo, New England Journal of Medicine, 2021).
Señales de ansiedad
La ansiedad también es muy común en esta edad. Puede manifestarse como preocupación excesiva, miedos, evitar situaciones sociales o escolares, o síntomas físicos como dolores de estómago y de cabeza. Cuando estos síntomas causan angustia significativa e interfieren con la vida diaria, es momento de buscar ayuda (American Academy of Pediatrics, Bright Futures).
Otras conductas que merecen atención
Caída en el rendimiento escolar sin explicación clara
Uso de alcohol o drogas (el consumo de sustancias y los problemas de salud mental suelen ir de la mano en adolescentes)
Cambios drásticos en amistades, apetito, sueño o comportamiento
Peleas, agresividad o conductas de riesgo nuevas
Antecedentes de un evento traumático (accidente, abuso, violencia, pérdida)
La señal más urgente: pensamientos de suicidio
Los padres muchas veces no saben que su hijo o hija ha tenido pensamientos suicidas, por lo que es importante preguntar directamente si existe cualquier preocupación (American Academy of Pediatrics, Bright Futures). Preguntar sobre el suicidio no aumenta el riesgo; al contrario, abre la puerta a que su hijo hable.
Si su adolescente expresa pensamientos de hacerse daño o de morir:
Tómelo siempre en serio
Retire del hogar armas de fuego y municiones, así como medicamentos potencialmente peligrosos (incluidos los de venta libre como acetaminofén y aspirina)
Busque ayuda de inmediato: llame o envíe un mensaje al 988 (Línea de Prevención del Suicidio y Crisis, disponible en español) o acuda a la sala de emergencias
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Considere una evaluación profesional cuando los síntomas persisten por semanas, empeoran, interfieren con la vida diaria, o cuando existe cualquier señal de riesgo de suicidio o consumo de sustancias (Thapar et al., Lancet, 2022). Actuar temprano marca una gran diferencia: la mayoría de los adolescentes con depresión y ansiedad mejoran con el tratamiento adecuado.
Cómo puede ayudar un PMHNP
Como PMHNP, estoy capacitado para evaluar, diagnosticar y tratar los problemas de salud mental en adolescentes, incluyendo terapia y, cuando es apropiado, el manejo de medicamentos. Un buen tratamiento también incluye la información que aportan los padres y, cuando es necesario, la coordinación con la escuela (Thapar et al., Lancet, 2022).
En mi práctica privada su familia recibe:
Atención en español, con sensibilidad cultural hacia las familias latinas
Un espacio de confianza y respeto para su adolescente
Evaluaciones completas y planes de tratamiento personalizados
Citas presenciales o por telepsiquiatría en todo Maryland
Colaboración con usted como padre o madre en cada paso
No espere para pedir ayuda
Si nota señales que le preocupan en su hijo o hija adolescente, confíe en su instinto. Una evaluación a tiempo puede prevenir que un problema empeore.
Este artículo tiene fines educativos y no sustituye una evaluación médica individual. Si su adolescente está en crisis o tiene pensamientos de hacerse daño, llame o envíe un mensaje de texto al 988 o acuda a la sala de emergencias más cercana.